En un desarrollo que marca un antes y un después en la historia de la oncología, el doctor Mariano Barbacid y su equipo de investigación han logrado lo “imposible” al curar con éxito el cáncer de páncreas en modelos de laboratorio. Este hito fue posible gracias al respaldo financiero sostenido de la CRIS Cancer Foundation, una organización dedicada a financiar investigaciones innovadoras que los sistemas tradicionales suelen pasar por alto. El estudio demostró una regresión completa y permanente del adenocarcinoma ductal pancreático —la forma más común y letal de la enfermedad— sin efectos secundarios adversos en los sujetos. Para una comunidad científica que ha pasado décadas buscando una grieta en la armadura de este tipo específico de cáncer, estos resultados representan algo más que progreso: constituyen una prueba de concepto definitiva.
Del éxito experimental a la esperanza humana
El camino a seguir se centra ahora en trasladar estos resultados extraordinarios al ámbito clínico. El cáncer de páncreas es notoriamente agresivo y suele diagnosticarse en etapas avanzadas, cuando la intervención quirúrgica ya no es viable. Con una tasa de supervivencia global que apenas alcanza el 8%, la urgencia de llevar este descubrimiento a los hospitales es máxima. Los investigadores del Spanish National Cancer Research Centre afrontan ahora la compleja tarea de garantizar que la estrategia molecular que funcionó en el laboratorio pueda replicarse de forma segura en personas. Esta transición es la fase más crítica del desarrollo médico, ya que requiere estrictos protocolos de seguridad y la identificación de perfiles específicos de pacientes que se beneficien más de este enfoque genético dirigido.
La misión de reunir $3.8 millones para los ensayos clínicos
A pesar del triunfo científico, el último obstáculo es financiero. Para avanzar hacia la fase de pruebas en humanos, el doctor Barbacid y su equipo necesitan una inversión específica de $3.8 millones. Estos fondos son esenciales para cubrir los elevados costos de fabricación farmacéutica, el cumplimiento normativo y el monitoreo intensivo requerido durante la primera fase de los ensayos. Donantes y personas interesadas pueden contribuir directamente a través del official project portaldonde cada dólar se destina a acelerar el calendario de esta investigación. Históricamente, la brecha entre un descubrimiento de laboratorio y su aplicación en pacientes —conocida como el “valle de la muerte”— es donde muchos tratamientos que salvan vidas se estancan por falta de capital. La misión del doctor Barbacid es garantizar que este avance llegue sin más demoras a quienes más lo necesitan.
Cambiar el pronóstico global de un asesino silencioso
La estrategia empleada por el equipo implica un sofisticado ataque a las mutaciones genéticas que impulsan el crecimiento tumoral. Según el National Cancer Institute el gen KRAS es responsable de la gran mayoría de los casos de cáncer de páncreas, y es precisamente este objetivo el que Barbacid ha investigado a lo largo de toda su carrera. Al neutralizar la capacidad del tumor para sobrevivir y repararse, esta terapia busca cambiar el relato fundamental de la enfermedad, de un diagnóstico terminal a una condición tratable. El objetivo de la actual campaña de recaudación no es simplemente prolongar la vida unos pocos meses, sino replicar la regresión permanente observada en el laboratorio y ofrecer una posibilidad real de cura a pacientes de todo el mundo que hoy enfrentan un pronóstico desalentador.





